Contenido centrado en las personas: ¿Qué es ese sinsentido?
Aunque amo la premisa de este enfoque, también me da un poco de tristeza mirar atrás: ¿si no estábamos escribiendo -o diseñando- para las personas, entonces para quién?
Resumen para ocupados: En el debate de la inteligencia artificial hay una pregunta que no me deja en paz: ¿cómo responderán los usuarios?
A medida que aprendo más sobre el uso de la IA en la creación de contenido ya sea escrito, de videos o de imágenes, más desconfío de lo que leo y veo en línea. No en el sentido de que sea información verdadera o no -porque cuido mis fuentes… o eso creo- sino que me pregunto quién es el creador.
Para 2025, el 90% del contenido digital estará hecho con inteligencia artificial (IA), según Nina Schick, una experta en IA generativa que espero sea humana. Hoy, mucho más de lo que imaginamos proviene de algún tipo de modelo de lenguaje.
Pero más allá de que seamos o no capaces de detectar el contenido ‘artificial’ (y por cierto, ni las mismas herramientas de IA pueden), me pregunto si ese contenido conectará con las audiencias de la misma forma en que lo hacen los humanos.
Ya sé que existen influencers virtuales y shalalá, pero tengo la duda de si solo funcionan porque son novedad o porque ese será el futuro.
Para mí, hay cosas que no importa si las leo de “inteligencia artificial gonzález”, pero no me imagino ‘conectar’ con un avatar en ciertos temas: un libro inspirador, el sentido del humor, la experiencia. Y tal vez eso revele mi edad, mi desconocimiento del futuro o simplemente, mi humanidad.
Estoy súper atenta a cómo las marcas tratan este tema y me encanta ver ejemplos de las que protegen el último resquicio de calidez humana dentro de lo algorítimico, como el mismo Google, al menos en teoría. Pero esa no será la norma.
Tal vez por eso, en los últimos años, se habla del contenido centrado en las personas, lo cual me parece un sinsentido por decir lo menos.
¿Qué es el contenido centrado en las personas?
El contenido y el diseño centrado en las personas (human-centered content, human-centered design) son conceptos que han ganado fama en los últimos años, aunque su historia va más atrás.
Estos términos están relacionados con el design thinking, que dicho de manera muy simple -porque no sé mucho del tema- es un enfoque de innovación centrado en la empatía.
El diseño centrado en las personas se encarga del diseño de productos, servicios y experiencias que satisfagan las necesidades de las personas (adivinaste). Ambos son procesos iterativos y colaborativos. Y los dos piensan en necesidades antes que soluciones.
Entonces, el contenido centrado en las personas va por ahí: pensar en los lectores primero.
Aunque amo la premisa de este enfoque, también me da un poco de tristeza mirar atrás: ¿si no estábamos escribiendo -o diseñando- para las personas, entonces para quién?
Una de las respuestas está en los algoritmos, que -en teoría- también están centrados en las personas, pero no de la forma en que pensamos. Me vienen a la mente algunos ejemplos de redes sociales que -no tengo duda- piensan en el usuario y crean para mantenerlo enganchado, pero no necesariamente piensan en las personas. La diferencia es sutil, pero importante.
Los productos que creamos son para personas. Y si bien la inteligencia artificial es una gran herramienta, nunca debemos perder de vista que del otro lado no hay una inteligencia artificial, sino un ser humano. A menos que en el futuro las IA también sean entes económicos (:S).
El contenido, aunque sea creado por una IA, SIEMPRE debe estar centrado en las personas. Y para eso, quienes lo creamos a mano o con IA, debemos estar pendientes en todo el proceso.
Es muy sencillo que tú como individuo abras un blog y lo llenes de contenido ‘artificial’; es aún más fácil que las marcas lo hagan. Sin embargo, hay que reflexionar en el para qué, el cómo y el valor que le daremos al usuario.
Y no solo por responsabilidad y ética, sino por la sostenibilidad de un modelo así como generador de valor. En pocas palabras, antes de crear -con ChatGPT o con inteligencia artificial- hay que pausar y preguntarnos: esto que voy a crear, ¿de verdad lo necesitan los humanos?
(Aunque a veces ese humano seas solo tú y la necesidad, tu creatividad).


